lunes, 26 de noviembre de 2012

LA PRESENCIA DE PIEDRAS, PERLAS Y CORALES EN MIS POEMAS





Voy revisando mis escritos y doy cuenta de la presencia de las piedras preciosas que atraviesan el mundo imaginario de mi escritura  y mi mundo interior desde mi primer libro.
Por ejemplo, “Agua piedra” y “Como un peregrino” de Poemas de agua y fuego.
En La voz viene de lejos, hay menciones en “Identidad”, “Qué buscaban mis ojos”, “Péndulo”, “Máscara”, “Júbilo”, “Destino”, “Fugacidad”, “Yo, Cristina Pizarro”.
Podrá apreciar el lector los distintos tratamientos y dimensiones semánticas y connotaciones de cada elemento  y palabra  usada como símbolo o metáfora de una totalidad de significados poéticos, plasmados desde el plano lírico.
Podrán leer  a continuación un corpus de poemas  tomados de  Lirios prohibidos, Jacarandaes en celo  y Diario de Rosalind Schieferstein.

DESTINO






DESTINO




             Soy por un instante el que tu voz creó.

             Movimientos de algún calidoscopio.



Abro un libro y encuentro en esa página azarosa

la lectura de un augur;

y en la mirada de una pitonisa

descifro

el fulgor de las llamas,

los diseños geométricos del humo,

el curso de las aguas.



El futuro,

           secreto,

amenaza como las piedras de diamante

en la empuñadura de un arma.

RITUAL DE PÁJAROS



                                                            

 RITUAL  DE PÁJAROS 

En un círculo
la ceremonia del plenilunio
celebraba el poder
del sol
y las mareas.

Pasaba por el reino invisible de la noche
y me detuvo la Voz.
Me anunciaba su secreto.

El ir y el venir de las nubes estelares
El aparecer y desaparecer de las olas y la espuma
son  la Partida y el Regreso hacia el silencio
en el encuentro con la aurora.

Haciendo ronda en un árbol sagrado
nos abrazamos a sus ramas:
y así,
nos contagiaron su algarabía.

Cantaban todavía
aquellos pájaros
de plumas de fuego.
Aclamé a esos seres.


Recuerdas que deseábamos recoger tréboles 
cuando nos refugiamos en aquella caverna
para huir de la mirada del pájaro negro.

Ahora el aire es un abanico de mariposas.
Renacen los capullos.
Los maizales
brotan en la  pradera.

Tú eres el hombre que arrancó mi sexo en llamas
se inclinó sobre mi pecho y cubrió mi cuerpo
al ritmo de los pétalos del alma.

Yo soy la diosa de coral
coronada por margaritas de plata
que recita una plegaria

Los dioses beben un néctar de mezcal.

YO, SOCRATES





YO, SOCRATES


Estoy aquí
porque beber la cicuta fue un engaño
que encarceló el enigma de mi sombra.

Porque en aquella travesía retorné al origen,
separé las malezas,
                  encontré una brizna de oro.

Porque sentí en mi pecho el roce de una pluma irisada
y el tornasol de la montaña anunció la quietud.

Porque el canto del aire fue escuchado por la estrella.

Porque el perfume del almendro hechizó las borrascas.

Porque el sol incineró mis alas que buscaban el cielo.

Porque cuando la luna fue un prodigio del silencio
escuché una serenata de luciérnagas.

Porque celebro con los ojos la escritura en cada piedra.
Porque indagué en la duda la búsqueda del ser,
estuve tan cerca de la muerte
pero triunfó la vida.

DENTELLADA




DENTELLADA

Está la tierra baldía.
                               Las hierbas de la fuente
aniquiladas.

Una ciénaga gobierna la cacería de alas,
atraviesa el cerco,
y de un zarpazo,
apresa mi corazón de rubíes,
enhebra
cordones de hierro
alrededor de mi garganta.

Se quebraron los lazos de mi pampa.

Regresemos a la arcilla,
amado mío.
Allí, no podrá ningún chacal
devorarle al buey sus simientes de oro.

AMATISTA - TEMPLANZA






AMATISTA - TEMPLANZA



El arco iris
                 es una serpiente celeste

Hay un camino
                            sin retorno
en el sol
          bajo la lluvia

La luz des-aparece
                                  y a-parece

No temas mirar el mal
porque enfrentarlo es necesario

Tendrás que enfrentar
                                         el bosque enmarañado
para
          cubrir tu cuerpo de amatistas
          navegar entre la tierra y el cielo
          deambular entre los sentidos y la mente
          ondular entre la pasión y la inteligencia
          atrapar la unión entre el amor y la sabiduría.

“YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD, LA VIDA”






“YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD, LA VIDA”



                   En el bosque de la noche

                   recogí una piedra de esmeralda.
                   Su luz me anunció un mensaje.

“El cazador persigue el rastro de los pasos.
Desea unir el espacio y el tiempo.
En su danza circular se transforma en otro.
Cuando el rostro enmascarado se encandila,
su goce seduce a la lluvia.
 

Después del diluvio

flores de oro

fecundarán la tierra.


En el advenimiento al reino

contempla la aparición

del ser amado

como un girasol inmortal.

OBERTURA SUBLIME







OBERTURA SUBLIME

Aquella guillotina magnetizó el coraje
devorando mis nubes embrionarias.

Algunas  perlas
yermas
permanecerán náufragas
en el pozo.

El fuego bebe un narcótico aire
y, encadenado
en un espejo milagroso
prosigue su viaje.
Eriza peñascos de lentejuelas.

Ahora,
en la intangible levedad de no estar
escucho al nigromante
pronunciando
la extraña voz de tu deseo.

Vuelves a ser. Eres tú.
Con tu cuerpo cincelado en oro y esmeraldas.



CONVERSIÓN





 CONVERSIÓN

Una estatua de oro hechizaba los meandros
en el cuarto perfumado.

Hubo burbujas insaciables
cautivando átomos escarlatas.
El molino fue una hoguera  de metal.

Ahora soy un ramo de madera verde.
Fulgurando en el instante.

EL FIN





EL FIN

                 Pon la mano en el corazón,
                     allí está la respuesta. C .P.


En tus sueños
                      veías las naves de velas blancas
-recorrían río arriba
cargando especias y oro-
El olor de la pimienta y el azafrán incitaba
                                                                    los sentidos
y en el deseo
                       el coral y las ágatas jugaban entre los dedos.
Pisar la arena
                     y
                        a lo lejos
                                       vislumbrar al conductor de los camellos
que retornaba entre las borrascas
detenido  ante la sombra de un árbol   
                                                           para sorber un té.

En el caos inconsciente y tenebroso
el desierto se ilumina.

Las cúpulas del Islam
las mujeres veladas
cadáveres y esqueletos
sumidos en la tierra árida
se alzarán en búsqueda de la palabra

Sin arrepentimiento  ante el mal
la condena anunció
                                el Fin.
Entregado y dueño del destino,
te unías al pasaje de la otra vida.

ILUMINACIÓN








ILUMINACIÓN
                                    A la Madre Teresa de Calcuta


Dejen que yo muera
porque la muerte será un manantial.

Desde la prisión oscura
Un ritmo lacerante
atraviesa el fin de la sangre.
Duele tanto la materia
hasta que se transforma       
en éxtasis

Soy sacerdotisa
llevo una diadema de oro
y con el cetro me elevo hasta el sol
Persigo la hierática fuerza.
Las heridas despiertan el poder.

Como la luna
intuyo el resplandor que me circunda.

Cuando me interné
sola
por el sendero
vislumbré las huellas
transitorias.

Desde lo hondo de la tierra
se conmueve el corazón.

En la exploración
trepida la vida

Me aniquiló lo efímero
pero en el oculto monasterio
se cobija la esperanza.

HUESOS




HUESOS


Entre mis manos,
un mapa de la Edad Media
y dibujada en un pergamino,
una antigua ciudad.

Recorrí la abadía,
visité la biblioteca.
Había una vasija de arcilla.

Yo no buscaba ni piedras ni guijarros.

Como una hechicera que indaga
                                                   en la naturaleza,
descubrí en mi cuerpo
                                   las claves.

Hallé los huesos de mis padres.

SERE



                          

  SERE

Busco el elogio de la lámpara
cuando veo el día.
Abrazo los perfumes del incienso
en aquel viejo cofre donde sueñan los fetiches.
Miro los papeles escritos en la piedra
desde un amanecer
desde la pasión de mi cuerpo
que corteja las calles escarpadas.

En las torres erguidas
germinan las simientes de nuestra morada.

Por qué no creías en aquellos árboles con diademas.

No los abandonaré.
No tengan miedo.

Con los brazos del tiempo
estaré en la tierra prometida
y el mar me dará su éxtasis.

Seré la que oyó la música con el bosque.